Ninguna terraza queda debajo de otra
Atalaya se levanta en una parcela en pendiente, y eso es lo que la define: cada planta ve por encima de la anterior. El edificio se retranquea a medida que sube, así que todas las viviendas reciben sol directo. Ocho plantas, cuarenta y ocho viviendas y ni un solo piso interior.